jueves, 30 de octubre de 2014

Poco a poco

Poco a poco parece que me voy asentando y cogiendo una rutina (con lo que me gusta a mí tener una rutina, oiga...). Lo echaba de menos.

Las clases del máster van bien, de momento me parece un reto asequible, pero seguiremos informando.

Los findes hago encargos handmade a dos manos, pero porque no tengo más, que si no las usaría también. Lo bueno de tener primas con bebés, es que tienen amigas con bebés que se encaprichan rápidamente de mis cositas (porque hago monerías, las cosas como son) y oye, no me voy a hacer rica ni muchisísimo menos, pero algo me saco, tu sabes. Aunque sea para unos nestíses con Novio cada dos o tres semanas, cuando no me reconcome tanto la conciencia saltarme la dieta. La dieta bien, gracias por preguntar, aunque lo de hacer deporte me haría falta retormarlo pero es que estoy de una flojera física... Volviendo al tema scrapbook, en cuestión de una semana tres personas de mi entorno se han enterado de qué significan las siglas PG que estampo en todos mis trabajos. Una de ellas, la que menos me toca, me ha felicitado sinceramente por ser original, por tener la personalidad suficiente para no ponerme un nombre en inglés y por ser tan creativa y emprendedora. Las otras dos han mirado al rededor buscando una mirada tan sorprendida y burlona como la suya y después se han reído en mi cara. Qué penita.

En otro orden de cosas ODJ se me ha atrancado. A veces me pasa. Así que estos días solo releo para buscar incoherencias y meteduras de pata o reescribir algún pasaje que se pueda mejorar. En el camino exploro otras formas de escritura creativa. No se dónde me llevarán, pero me apetece mucho descubrirlo.

Hay otras cosas en proceso, pero de momento prefiero no ponerlas por escrito en sitio público.

Y poco más, queridos y queridas (dijo ella a la nada, al blog solitario que nadie lee). Si no he pasado últimamente por aquí también se debe a que me paso una gran parte del día de bastante mala follá (que para algo soy granaína) con el rosario de chorizos que están saliendo casi a diario a la luz. De verdad que estoy asqueada. Algunas veces quito la tele o me voy de la habitación porque me dan hasta ganas de llorar (¡y la dramática era mi hermana!). Y aunque a veces hablo de política, si tuviera que escribir una entrada cada vez que me sacan de mis casillas al final me fichaban en Publico.es. A ver si es posible que volváis todos a votar a PPSOE otra vez, ¿vale, bonicos? Que nos va ESTUPENDAMENTE.

Ale, ¿ves? Ya me he encendío.

domingo, 19 de octubre de 2014

Emprender en el hogar familiar

A veces, cuando oigo hablar a mis padres, me duele que nos separen tantas cosas. Aunque me duele más saber que hay que darlos por perdidos, que por mucho que intentes explicarles que sólo porque en su época las cosas se hacían así o asá ahora no tiene que ocurrir igual.

Una de estas grandes barreras generacionales que he identificado últimamente es la de las nuevas clases de empleo. Me refiero a esos trabajos que no consisten en ir a una oficina de 8 a 3 para recibir tu nómina en la cuenta corriente a fin de mes. Para ellos, cualquier cosa a la que dediques tu tiempo que no sea enfocada a conseguir un empleo de estas características es una pérdida de tiempo. ¡Qué de pájaros en la cabeza tiene este niña! ¿Cuánto tiempo piensas seguir así? ¿No crees que deberías dejarte ya de tonterías? ¿Es que no tienes ganas de irte de casa?

Y eso que yo de verdad he intentado encontrar trabajo en mi campo, pero en fin, la cosa de momento no ha salido y hago mis cositas para sacarme cuatro duros. Pero en su opinión siempre habrá algo mejor que hacer que lo que esté haciendo yo. Ni siquiera cuando paso horas y horas sentada delante del ordenador BUSCANDO TRABAJO están contentos. ¡Todo el día con el ordenador! ¿No te aburres? ¿Y si te apuntas a algún curso? SEÑOR, DAME PACIENCIA. Por supuesto no entienden el alcance o la utilidad que tiene cada una de las red sociales que manejo, desde linkedin a instagram, pero yo de verdad que ya renuncio.

Dado mi fracaso hasta el momento de meter la cabeza en el sector privado, hace un par de semanas (después de otra llamada diciéndome que "no encajo en el perfil que buscan") se me fue la pelota y me rendí: solicité plaza en el máster de formación del profesorado con vistas a hacer oposiciones a profesora de informática. Era una idea de mis padres, preocupados por que tenga un sueldo fijo y una estabilidad, y llevaban meses machacándome con el tema. Así que pensé, bueno, está bien, odiaré el trabajo si alguna vez lo tengo pero tendré buen sueldo y mogollón de vacaciones. Como si fuera una broma cruel del destino el plazo para solicitar los másteres empezaba justo ese día. Qué bien, ¿no?

Pues no, ni por asomo. La perspectiva de subir en autobús a Granada todos los días durante un año para hacer algo que no me motivaba era, cuanto menos, deprimente. Y tras unos días de bajonazo y pity party tuve otra revelación: de master de profesorado nada, uno de lo mío. Sería duro subir y bajar cada día, igualmente, pero al menos haría algo más relacionado con mis estudios, me reciclaría y me serviría para el CV.

La verdad es que yo prometí en su día que después de la carrera un máster lo iba a hacer mi prima la del pueblo, pero un año y medio en el hogar familiar hacen estragos en los principios de cualquiera.

Así que nada, esta entrada ha sido un poco por desahogo más que nada porque... empiezo MAÑANA: Soy oficialmente estudiante del Máster en Desarrollo de Software.

Intentaré por todos los medios compaginarlo con proyectos personales, pero no se hasta qué punto se me va a complicar la vida así que voy a intentar no organizarla con objetivos demasiados ambiciosos. Al menos, de momento. Pero está claro que en estos años que nos han tocado vivir a los jóvenes en España, o tragas por cuatro duros o te lanzas a la aventura. Y dado que no voy a tener tiempo material para entregárselo a una empresa a jornada completa, algo habrá que probar, ¿no?

Deseadme suerte (y paciencia, mucha paciencia, que la voy a necesitar).

viernes, 10 de octubre de 2014

No estoy muerta

Que eso, que estoy bien. Bueno, regular... Pero que estoy viva, que no quiero abandonar el blog otra vez y que tengo varias entradas en borradores a medio editar. La cosa es que estas últimas semanas no me ha dado la vida para más.

Entre la orgía de currículums, entrevistas y pruebas técnicas propias de la nasa, la semana de enfermedad en la cama, una avalancha de encargos handmade y algún cursillo online no me queda tiempo (ni fuerzas) más que para ver algún capitulito de alguna serie con Novio por las noches.

Además, hace un par de días se me fue la pelota y monté la página en Facebook de PrincesaGalleta SHOP (se agradecen los Likes). Yo siempre había dicho que no necesitaba más visibilidad que la de Instagram y que mis proyectos handmade no eran un proyecto "serio" sino más bien un hobby con el que sacarme unos eurillos si surgía la ocasión. Pero en fin, me he liado la manta a la cabeza y palante. Tampoco es que vayan a llegarme miles de encargos y como está la cosa, quizá sea mi única fuente de ingresos en algún tiempo.

Con este insomnio que mi madre me ha dejado en herencia lo que sí estoy haciendo mucho es escribir. Algunos que me leéis (o leíais) recordaréis el blog de ODJ (otros estarán descubriendo ahora mismo que escribo y estarán flipping little cucumbers). Retiré el blog de la circulación porque le vi potencial para publicarlo y aunque la historia ha estado estancada durante años desde hace un tiempo sigo con el proyecto y no os hacéis una idea de la de cosas que han pasado. Anoche, cuando ya se me desprendían las retinas de tanto ordenador, no podía dormir del malestar que sentía de hacérselas pasar tan putas a la pobre G.

De todas formas, ODJ aun tiene muuuucho trabajo por delante. Lo bueno de los tiempos que corren, es que no tendré que mandarlo a un millón de editoriales suplicando que me publiquen. La autopublicación es posible y de un tiempo a esta parte me he informado por varias vías. La última opción que he encontrado se llama Librointeractivo.com y la verdad que no sé que mola más, si su blog con consejos, los servicios que ofrecen o la gente que lo lleva (Por cierto, puede ser que me lean así que "¡Hola!")

Y esto ha sido, a grandes rasgos, el resumen de estas semanas. Volveré pronto. Que sí. De verdad.

PD: La dieta, bien. Gracias.

sábado, 13 de septiembre de 2014

50 cosas sobre mí


  1. Soy muy besucona. Llego a agobiar a Novio.
  2. Me chifla el rosa. Combinado con otras cosas mejor pero el total pink look también mola.
  3. Comería pizza 365 días al año.
  4. Tengo los ojos marrones.
  5. Cuando compro soy muy impulsiva. Puedo aparentar que me lo pienso mucho cogiendo y dejando el objeto deseado 50 veces pero en realidad en cuanto me encapricho ya está toelpescaovendío.
  6. Hablo mucho, muy rápido y muy alto.
  7. Tengo 29 primaveras.
  8. Me gustan los bebés y quiero ser madre.
  9. Mejor una vez verde, que cien colorá. Cuando intentan ponerme en un compromiso u obligarme a hacer algo que quiero, prefiero ser clara desde el principio. Ahorra dolores de cabeza.
  10. Tengo pocos amigos y muchos conocidos.
  11. Soy casera. Me gusta hacer cosas como la que más, pero en mi pueblo no es que abunde la oferta de ocio, y salir de copazos es sólo un plan esporádico en el que sólo me divierto con buena música y agradable compañía.
  12. Duermo fatal.
  13. Tengo un punto en el cogote que me desconecta las funciones cerebrales.
  14. El chocolate ES BIEN.
  15. Canto como si lo hiciese bien.
  16. Tengo muchísima paciencia... hasta que se me acaba.
  17. Me encanta andar descalza aunque eso suponga tener los pies negros.
  18. Mi cara es el espejo de mi alma, sobre todo si estoy cabreada.
  19. He aprendido a tocar el ukelele este verano. Y es genial y super chuli, y me encanta.
  20. Me gustan las manualidades.
  21. Odio los lunares de mi cara.
  22. Soy de las pocas personas que siguen comprando CDs y DVDs originales. No muchos, pero si mis básicos.
  23. Rara vez sudo. Incluso cuando hago deporte tardo más de media hora en romper a sudar y hay veces que ni eso.
  24. La tuna ES BIEN.
  25. Nunca trabajaré de camarera. Lo juré después de organizar mi primera fiesta de la facultad. Y no porque no me parezca digno, al contrario, los camareros son héroes y yo no soy capaz de hacer lo que ellos hacen.
  26. Me gustaría saber dibujar.
  27. Tengo un cuaderno lleno de ideas y proyectos que no para de crecer. Algunos los voy cumpliendo pero otros son más fatigosos.
  28. Soy muy independiente.
  29. Me gusta hacer maratones de series con Novio.
  30. Quiero acabar mi casa de muñecas pero no encuentro el tiempo.
  31. Me repatea que me organicen la vida.
  32. Novio me hace regalos más acertados y mejores que los que yo le hago a él. Claro que es fácil teniendo una carpeta de dropbox llena de las cosas que quiero.
  33. La música en directo me emociona mucho. Demasiado. Lloro.
  34. Tengo elegidos la mitad de los muebles de mi casa. No tengo casa.
  35. Me encanta la animación digital y soy muy fan de Pixar.
  36. Odio las cosquillas.
  37. Ir sin sujetador ES BIEN, aunque a Novio le ataca los nervios.
  38. No se maquillarme. Me limito a taparme estas ojeras que el señor me ha dado y hacerme la raya del ojo.
  39. Me repatean las diarreas verbales depresivas y pseudofilosóficas de conocidos en Facebook. Así como de la gente que parece otra persona lejos del ordenador o que acostumbra a decir que se siente fea para luego colgar cienes y cienes de fotos con complejo de topmodel, y ante los comentarios de alabanza a su persona contestar "¡con qué buenos ojos me véis!". Muerte y destrucción, YA.
  40. Me encantaría saber hacer caligrafías bonitas a mano.
  41. Idolatro a Beyoncé
  42. No me gusta ser el centro de atención de una reunión. Nada de nada.
  43. Soy la reina del chinorris. Encuentro cualquier cosa. Y si lo encuentra más barato le devolvemos su dinero.
  44. Me gusta la gente con la que aprendo cosas.
  45. Estar en remojo no es lo mio. Nada de piscinas y duchas cortas.
  46. Cada vez me gusta la música más antigua. Ando obsesionada con los 40s y los 50s.
  47. Me lesioné el hombro hace un par de años y desde entonces me molesta un día si y otro también.
  48. Soy la persona que más tira de mi hermana. Y la que más broncas le echa, también.
  49. Me gusta tener mi espacio limpio y ordenado pero tampoco me obsesiona. Si tiene que estar 3 días un poco mal porque no me da la vida, pues nada.
  50. Miro mucho mi instagram y quiero casarme con él.